Sartén


El marido llega a las tres de la mañana a su casa y al abrir la puerta encuentra a su mujer con una sartén en la mano, a punto de darle en la cabeza.
El marido le dice:
─Mi amorcito: ¿me vas a fritar un huevo?
─¡No..., los dos!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.