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El humor pastuso

La fama de los pastusos obedece a su buen sentido del humor. Su particular forma de hablar es muy graciosa; y, aunque nos mofamos de ellos, los admiramos por su bagaje intelectual.
Ellos se inventan los chistes en los que resultan perdedores y en los que se vengan del resto de parroquianos del país.
Nos burlamos de ellos por lo torpes. Del mismo modo de los antioqueños (paisas), por exagerados; de los costeños, por perezosos; de los bogotanos (rolos), por creídos; o de los santandereanos, por cascarrabias. Pero son solo estigmas que se han creado, reflejando la diversidad cultural.
Y yendo más allá, de los argentinos decimos que se creen superiores al resto del mundo; de los españoles (gallegos), que son mal hablados; y de los mejicanos, que son machistas y bravucones.
Mejor dicho: Los pastusos crean sus propios chistes, ¡pero se enverracan... cuando se los explican!

Clases

Un pastudo le dice a un paisa:
-Oye, paisa: ¿por qué no le enseñas, pues, a mi mujer a hacer el amor, pues?
-¡Cómo así, pastuso!, ¿que le enseñe a su mujer a hacer el amor?…, y eso, por qué?
-Si, paisita…, ¡es que su mujercita lo hace tan bueno, pues!

Viaje

Un pastuso llama a una agencia de viajes:
-Señorita: ¿tienen pasajes, pues, para Leticia?
-No señor, ya no tenemos.
El pastuso cuelga, y le dice a su mujer:
-¡Hora, verás, Leticia!..., ¡nos quedamos, pues, sin pasaje pa vos! 

Duda anatómica

El médico al paciente pastuso:
-Le voy a hacer una operación ocular…
-Doctor, y después... ¿sí me podré sentar, pues?

Cambio de ruta

Un pastuso sale del hospital ya recuperado, y al tomar el bus le pregunta al chofer:
-¿Para dónde va este bus, pues?
-Para el cementerio.
Hora verá, pues!… Y pensar que ya había dicho en casa… ¡que estaba mejorcito, pues!

El celular

Un pastuso compra un celular, pero nadie lo llamaba. Semanas después se va a un motel con su amiguita y ahí suena el teléfono. Desesperado contesta:
Halóoo!…, ¿quién habla, pues?
-Soy yo, Chela, tu mujercita, pues...
Y, muy sorprendido, le contesta:
-¡Mi amor! ¿Cómo supiste, pues, que estaba en este motel, ahhh?

Se buscan

Un pastuso va a renovar su licencia, y ve una foto de terroristas en un cartel.
-¿Y esos quiénes son, pues?
-Terroristas, gente muy peligrosa.
-¿Y para qué ponen la foto, pues?
-Para atraparlos: si alguien los ve, viene y los denuncia…
-¿Y por qué no los atraparon, pues…, cuando les tomaron la foto, pues?

Un mes de atraso

Una pastusa le dice al marido:
─¡Fíjate que tengo un mes de atraso; creo que vamos a tener un niño! El médico me dijo que me llamaría para darme el resultado de los análisis; entonces, lo sabremos con toda seguridad.
En eso suena el teléfono (Una llamada de la oficina de cobros de la Energía).
La señora contesta, y le dicen:
─Somos de la Energía. Queremos comunicarle que en nuestros archivos aparece que usted tiene un mes de atraso.
La señora se sorprende, y pregunta: -
─Pero, ¿cómo pueden saberlo?
─Porque nuestras computadoras llevan el registro de todos los atrasos.
La señora, turbada, le pasa el teléfono al marido y le dice:
─Oye, Genaro, parece que fuera de la clínica, para confirmar que tengo un mes de atraso.
 
El marido, extrañado, toma el teléfono y les pregunta:
─¿En serio, está confirmado lo del atraso?
─En efecto, y le avisamos que deben pagar inmediatamente lo correspondiente al atraso.
─¿Un pago? ¿De veras? ¡No joda, pues...! Y... ¿qué pasa si no pagamos?
─Pues, entonces, se lo cortamos.
─¡Carajo!, ¿cómo así? Y, en ese caso, ¿qué podría hacer mi esposa?
─Pues, en realidad no sé. ¡Probablemente, tendría que utilizar una vela
!

Atraco


Atracaban a un sujeto que se defendía tenazmente, pero fue dominado y le encontraron apenas mil pesitos. Uno de los atracadores le dice: 
─¡Usted si es bruto, hombre, por esta miseria casi se hace matar...!
 
─Discúlpeme, pero... ¡yo creí que me iban a robar los cien mil que tengo entre las medias!

El espejito


Un Pastuso iba por la calle y encuentra un espejito de cartera
lo levantó, se miró y dijo :
─Vé pues... ¡Yo a ese tipo lo conozco..!
Y se lo guardó en el bolsillos del pantalón.
De regreso a su casa, volvió a mirarse en el espejito y repitió:
─¡Caaarajo! ¿De dónde conozco a ese tipo....?
Al entrar a su casa, guardó el espejito en el bolsillo del pantalón.
Se sentó a la mesa del comedor.
Mientras la Josefa le servía la comida, el Pastuso volvió a mirarse en el espejito.
─¡Ah no joda!, que yo a ese tipo lo conozco...,creo que es el que se corta el pelo en frente mío.
Curiosa, Josefa le pregunta:
 
─Oye José ¿qué tienes en la mano?
─Nada importante, mujer.
 
Y guardó nuevamente el espejito en el bolsillo del pantalón.
 
Terminada la cena el Pastuso se fue a dormir, dejando el pantalón sobre la silla.
Josefa quedó intrigada, y una vez dormido su esposo, se acercó a la silla y retiró el espejito del bolsillo ...
 
se miró en el mismo y dijo:
─¡Lo sabía!.
 
La foto de una mujer...¡Y miren la cara de simberguenza que tiene !.

Entrenamiento


Un pastuso le dice a un paisa:
─Oye paisa, ¿por qué no le enseñás a mi mujer a hacer el amor?
─¡Cómo así, pastuso! ¿y eso por qué?
─Si. Es que la suya lo hace tan bueno.

Ingenuo


Un hombre llega a su casa, va a su cuarto y allí encuentra a su mujer desnuda y muy exaltada. 
El hombre un poco "ingenuo" le dice:
─Amor: ¿estas bien? ¿tienes un ataque? amor, ¿que te pasa?, amor...
En ese momento entran sus pequeños hijos y le dicen:
─Papá en el sótano hay un cuco, sí un cuco...
El señor se va hasta el sótano y allí encuantra a su mejor amigo y le dice:
─¡Ay Juanchito! mi mujer con un ataque y tú aquí desnudo asustándome los niños...

Granadas


A dos policías pastusos se les ordenó recoger dos granadas que un asaltante dejó en un banco, al llegar las desactivan y las llevan en su patrulla, uno de ellos pregunta:
─Oye Martinez: ¿Y si explota una?
─¡Decímos que solo encontramos una..., pues!

Pastusada


Va un tipo al dentista para hacerse una higiene bucal, total que ya finalizada la limpieza, le dice el doctor al cliente:
─Mire, hoy no vaya a comer por el centro.
Y le dice el paciente:
─No se preocupe, hoy voy a comer a casa de mi cuñado.

Pastusada


─Oye, Ananías, pásame otro champú...
─Pero si ahí tienes uno, Manolo.
─Si, pero éste dice "pa'cabello seco", y yo ya me lo he mojado, pues.